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En Progreso

El Susurro de las Palabras: Tarareo y construcción de escenas improvisadas desde las voz

Julián Bozzo 20 de abril de 2024

PERMEABLIZANDO LA VOZ: (Video 9)

¿Qué necesitas para hacer esta actividad?

  • Bases musicales o tu propio instrumento.
  • Un lugar donde te sientas cómodo.

En esta actividad vamos a tararear. Vamos a procurar cantar desde el susurro que mueve nuestras palabras y la emoción que las cubre. Trata de tararear desde la emoción que estás viviendo ahora mismo.

Tu voz esta llena de emoción, es básicamente emoción y sensibilidad. En este juego vamos a jugar con eso que esta debajo de la voz, con eso que que viaja con las palabras y llega al otro de manera clara y súbita.

Tu voz, tu susurro llega al escucha, al oyente, a tu alma entera de manera que ella, por si sola tiene identidad y mensaje. Pocas veces nos paramos a escuchar nuestra voz, a escuchar simplemente la voz de los demás y nos quedamos sólo con el contenido, sin dar mirada a todo lo que la voz trae.

¿Te has parado a pensar cuánta información hay en tu voz? ¿Cuánto transmite aunque no esté diciendo nada? Prueba escuchar la voz de las personas, quedándote sólo en el susurro que las mueve. Verás como encuentras hallazgos maravillosos.

Esta actividad es parecida a la de “Encontrando nuestro Yeito” pero con algunas (varias) diferencias.

La finalidad es totalmente diferente. Así como en la anterior buscábamos llevarnos a a la incomodidad y la exageración de nuestra forma de cantar; en esta vamos a buscar una conexión mucho más íntima, personal, cuidada y dirigida.

En esta canción sólo vamos a tararear, PERO no es tarareo cualquiera. Ese tarareo va a representar un mundo enorme de situaciones que hemos vivido y queremos contar. Es decir: tenemos una situación para contar pero en vez de usar palabra, usamos el tarareo, el susurro de la voz. PERO NO ES UN TARAREO CUALQUIERA, o sea, no es cantar por cantar, sino que es cantar representando ese mundo real.

Imaginen que quiero contar lo “mal que me siento por la soledad de la Pandemia”. Para ello, me quedo conectado a esa sensación, me visualizo en una escena y empiezo a cantarla. Imaginen que me veo en la escena sentado en mi salón, con el mando en la mano, viendo un programa que no me gusta… y de repente me acuerdo de lo bonito que sería estar con mis amigos, en la playa, etc.

En vez de hacer una canción improvisada sobre ello, lo que voy a hacer es tararear esa escena, lo que es y lo que me provoca adentro.

Identificar una escena es fácil: Al fin y al cabo son esas situaciones que contamos a los amigos o familiares sobre algo que nos ha pasado. Por ejemplo: Una anécdota, un recuerdo, un insight, etc.

Busca alguna escena, algún “recuerdo” que quieras contar o hallas contado para hacer esta actividad.

En mi caso por ejemplo, me viene a la mente en este día las últimas vacaciones pasadas con mi famiia en la playa. Más concretamente el recuerdo es con mi hija de 5 años y hace referencia a nuestros paseos por las rocas buscando cangrejos…

Al recordar esta escena mi cabeza se llena de recuerdos nítidos: la temperatura, el sonido del mar, el color del día, su sonrisa, las olas, la familia de fondo y el bebé de 2 meses en los brazos de la abuela, mi hija aprendiendo a ser hermana mayor, palas y cubos de arena, niños con redes para cazar cangrejos, mi hija y yo flotando en el mar, aprendiendo a hacer surf… etc.

Muchas, muchas cosas.

En vez de cantar la escena o contarla en el sentido de: “Recuerdo el día en que mi hija y yo, blablabla”… Lo que voy a hacer es “tararear” esa historia.

PERO cada fonema, cada palabra, cada intención REPRESENTA una acción, una sensación REAL de ese recuerdo o anécdota. Este imperativo, esta necesidad de obligarme a que sea así me ayuda a no perderme y terminar tarareando cualquier cosa “desconectado de mí”. Esta obligación me invita a ser FIEL a mi sensación.

En esta canción, puramente intransferible, al cantar vamos creando espacios fonéticos propios (que más tarde darán paso a los estribillos)1 y cada uno de esos fonemas son en sí un significante propio. Para mi cantar “Úmbare, Úmbare ah…” representa una escena muy clara.

Para ello párate un momento, respira, toma aire… déjate invadir por todas las imágenes, frases que estás viviendo ahora mismo. Deja que entre escenas de tu día a día, busca alguna de ellas, la que más espejo o ruido te produzca.

Ahora tararea imaginándola, como si quisieras describirla pero sin palabras. Sin que nadie te entienda. Sólo el susurro, sólo el tarareo. Un cantar que en el fondo más profundo de todos, estas describiendo y narrando lo que en esa escena sucede.

COMO HACER LA ACTIVIDAD.

  1. Respira
  2. Conectate contigo y crea un espacio de intimidad.
  3. Recupera una escena.
  4. Comienza a tararearla, como si estuvieras poniéndola letra, como si estuvieras describiéndola o cantándola pero sin usar palabras. Sólo tarareo.
  5. No te exijas nada, sólo déjate llevar por el movimiento de la canción.

PRACTICAS DIRIGIDAS DESDE ESTE EJERCICIO

  • Este juego busca que hables y cantes de lo más vulnerable de ti. Permítete cantar esas escenas que por vergüenza o miedo no te atreves a cantar y contar habitualmente. Recuerda que esa escena también puede ser una anécdota, un recuerdo, cualquier cosa que te movilice.
  • Recuerda hacerlo de forma espontánea, desde la improvisación. Si lo racionalizadas te perderás el centro del ejercicio. Si te cuesta hacerlo consúltanos en el foro y te ayudaremos con tus dudas.