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En Progreso

¿Qué es una Canción? ¿Cómo tejer desde la esencia?

Julián Bozzo 20 de abril de 2024


¿QUÉ ES UNA CANCIÓN? ¿CÓMO TEJER DESDE LA ESENCIA?

Tengan a bien saber que cuando hablamos de canción, lo hacemos siempre desde los parámetros de la noción de esencia, autenticidad, vulnerabilidad y Aladuría”. Por tanto, siempre que tratemos el tema acerca de “la canción”, lo haremos bajo estos parámetros. Todo lo que se afirma por aquí responderá a este juego de palabras, a este universo narrativo que contiene palabras clave como: Espontaneidad, Autenticidad, Esencia, Aladuría, Vulnerabilidad, etc. 

Hay infinitas formas de hacer música, de hacer una canción y de estructurarla. Muestra de ello son las carreras propias de música y los estudios de musicología que indicen sólo tangencialmente esta propuesta. Hecha esta aclaración, muy necesaria, continuemos con nuestro vuelo.

¿Cómo se ordena un texto? Bueno… hay muchas muchas formas. Un texto no es una canción, y existen muchísimas formas de darlas estructuras1. De entrada lo más importante es sentir que cada persona tiene su forma de narrar el exterior, su forma de contar el mundo y plasmar su mirada en lo que afuera está. Es una forma de ordenar la realidad. De deletrear el mundo simbólico que hay afuera. Y esa forma es tu tesoro más valioso. Tu biografía es el mayor regalo que puedes hacer al mundo. 

Recuerda: No hay formas. No hay fórmulas. 

¿Qué es una canción desde la esencia?  

Para nosotros una canción sobre todo tiene que ser capaz de provocarnos vida, preguntas… tiene que ser capaz de “fecundarnos”. De ahí viene la palabra “poiesis”2 que hace referencia en griego a un tipo de acción en el que ambas partes “se alimenta y crecen”. 

Para nosotros, una canción sobre todo tiene que tener una historia que nos toque y nos llegue. Una historia que nos atraviese, que nos pase por dentro. Por eso estamos dedicándole tanto tiempo a hablar sobre vulnerabilidad y autenticidad así como compartirnos con el mundo. 

Por eso le hemos dedicado tanto tiempo a trabajar y explorar nuestro universo emocional y creativo con actividades. Es decir, sensibilizarnos y conectar con nuestra esencia. Aprender a compartir un mensaje desde nuestra vulnerabilidad y abrir nuestra mirada. 

¿Recuerdan que les decía que antes de explicarle la Física de la pelota a un niño primero preferimos dejarle jugar? Pues eso es lo que medio hemos estado haciendo. Ahora que ya están en conexión con su universo interno podemos empezar a volcar otra palabras y explicar la técnica. 

Pero la técnica es lo fácil. Lo complicado es el mensaje, llegar al otro y acostumbrarnos a sentir que nuestro mensaje, cuando es sincero tiene eco en el mundo e interesa. Por ese es tan importante trabajar la vulnerabilidad. 

Qué es una canción: 

  • Una canción no es un texto con música. Una canción no consiste en pensar un texto, escribirlo y ponerle música. Tanto la semántica como la gramática tienen otro orden. Diferente, poco explícito. Las canciones pueden comerse pronombres, adjetivos, pueden acentuar donde no es, pueden hacer juegos gramaticales imposibles… Pueden hacer cualquier cosa. Puede haber construcciones que al leerlas no tengan sentido, pero al cantarlas sí. Porque una canción es otra cosa, otro medio de comunicación que suma “letra y música pero también silencios, intenciones, ritmos, colores, texturas, sonidos…”
  • Una canción cuenta espacios intermedios. No es una descripción de la realidad. Porque las canciones que describen la realidad, a modo de prospecto, no dicen nada. O sea, dicen lo que ven, pero no lo que sienten ante eso que ven. A nadie le interesaría una canción que dijera: “Ayer lo dejé con mi novia, y bueno, ahí estamos… la verdad que es un bajón pero bueno, bien”; o a nadie le hubiera interesado la película de “El Señor de los Anillos” si se hubiera grabado de manera que fuera “Frodo, hay que llevar este anillo a un lugar y tirarlo en el volcán.” Y la siguiente escena fuera Frodo lanzando el anillo y la cortinilla de cierre de <Fin>. 

Lo que nos interesa de la primera historia, lo que nos conecta, es “esa imagen propia, biográfica que puede llegar a ser lugar común entre púbico y artista”. Por ejemplo, si en la primera digo: “Tu ropa no está, tampoco tu aroma. Los cajones son puertas sin fin, escaleras giratorias”. Ahí, podríamos empezar a “contar lo que nos pasa” y se genera un efecto “espejo”. Que es propio y necesario en las canciones. 

  • Una canción habla sobre una cosa en concreto. No es una tesis doctoral. Quiero decir, una canción habla de la sensación de ternura que provoca un niño, el dolor de la despedida en un aeropuerto, la sensación de nostalgia que provocan las fotos de la infancia, etc. Pero es algo claro. Una tesis doctoral habla de muchas cosas y a veces llega a una conclusión o no. Con esto quiero decir que la forma de componerlas parte de una “sinopsis”. 

En los conciertos, antes de las canciones, los cantautores explicamos la canción y casi siempre hablando de la circunstancia que la creó (como la foto). Decimos: “Esta canción la compuse un día que me di cuenta que ya no quería más a mi pareja. Después de 4 años juntos empecé a dejar de ser detallista con ella, dejé de asombrarme por sus logros, de querer pasar tiempo con ella. Ese día estaba llegando a casa y me di cuenta de que no quería subir, no quería encontrarme con ella al llegar… Di media vuelta y fui a casa de un amigo… y compuse esta canción”. 

  • Una canción habla sobre “la sensación que…” y esto es importante. Porque no es tanto que hable de la tristeza o la alegría… son términos demasiado infantiles para resumir todo lo que emerge al sentir algo. O sea… se habla de la sensación, que es algo difuso, extraño, propio… que solamente uno puede sentir y que es a través de la música donde “tratamos de explicar, de tocar toda esa amalgama emocional”. 

Una canción habla de “ la sensación de recuerdo que me produce verme otra vez viviendo en La Sierra” o “la sensación que me produce ver fotos de cuando pasé mi verano en Portugal” y esto se puede profundizar mucho más, obvio. Como hacemos con las fotos con las que jugamos. 

El motivo de resumirlas dentro de un teaser en la actividad de la mirada proyectiva es por pura economía emocional y por ayudarnos a encontrar el “hilo dorado” de la canción.

Sin duda una canción que empieza hablando de la despedida en un aeropuerto puede terminar hablando de “las despedidas” y de “decir adiós”. No es una taxología cerrada. Es más, hacer una canción “ a la despedidas”, esto es: partir de lo concreto a lo universal es un tipo de estructurara que trabajamos en la Formación. 

  • Una canción es el destello que produce el encuentro con una luz en la mitad del desierto. Partamos de la siguiente concepción antropológica: “El Ser Humano vive asustado, en el vacío existencial, envuelto en miedo y deseo de comprender la realidad. El Ser Humano es el animal no afirmado.” (Dukheim). Y en esa animalidad es donde se mueve la canción, la creatividad y la espontaneidad. La vida es dolor, es intenso y profundo dolor. Que no sufrimiento, que es una concepción esquiva del dolor. 

El sufrimiento es el dolor cronificado. Se sufre cuando el dolor no se expresa. Dicho esto surge la siguiente metáfora: Un artista es una persona que vive en la oscuridad, como todos. Que en mitad de la noche eterna encuentra un lugar donde enciende un fuego; un fuego que dura apenas unos segundos. En ese momento de destello, en ese momento de luciérnaga, es donde vive una canción. Es un tiempo efímero, mínimo que nos salva de la oscuridad y que ofrece, al resto de viajeros, un remanso de calma y hogar. 

Esta mirada nos invita a dejar la tiranía de la canción como algo instrumental, frío y exitoso. La canción es algo al servicio de lo trascendente, de lo humano y la humanidad.

  • Una canción es la unión entre “lo eterno” y la tierra. Esto se ve muy claramente en la creación improvisada. No es tanto una cuestión de fe, sino de entender que la canción es lo que emerge entre el presente y que tú eres un transmisor entre “lo que emerge” y “el mundo”. Entendido así, tú eres la oportunidad o la vía de entrada desde la que nace una canción. (Esta concepción del arte nos puede ayudar a quitarnos peso de encima y tener que creer que tenemos que hacer canciones perfectas).
  • Una canción es una caricia a uno mismo. Tú eres tu propia audiencia. Debes tratar de buscarte a ti y si como consecuencia de ese impacto, infieres en los demás, será genial. De lo contrario, seguiremos nuestro camino por separado. 
  • Se canta por urgencia vital. No se canta por “moda” ni por exigencia, ni porque se supone que debe de pasar. Nadie ama por imperativo, nadie canta/crea/compone por imperativo. Se canta porque uno siente que la vida le devora, porque siente que está en naufragio3

1Este tema se trata en el módulo de “estética” la Formación.

2Martin Heidegger se refiere a ella como «iluminación», utilizando este término en su sentido más amplio. Este autor explica la poiesis como «el florecer de la flor, el salir de una mariposa de su capullo, la caída de una cascada cuando la nieve comienza a derretirse». Mediante las dos últimas analogías. Heidegger subraya el momento de éxtasis producido cuando algo se aleja de su posición como una cosa para convertirse en otra.

Es a partir de esta concepción que, en el campo de las artes, poiesis refiere a la fascinación provocada en el momento en que, mediante múltiples fenómenos asociativos aportados por la percepción, los distintos elementos de un conjunto se interrelacionan e integran para generar una entidad nueva, denominada estética

Fuente Wikipedia

3De hecho solemos hacer las cosas por imperativo, porque lo debemos hacer, porque se supone que debemos. Y eso nos lleva a pelearnos con la cosa en sí.